La temporada invernal en Ecuador ya deja 22 muertos, más de 123.000 afectados y 23.168 damnificados, según datos oficiales. La falta de políticas preventivas y la lentitud estatal agravan la emergencia, mientras miles enfrentan pérdidas irreparables. Las cifras exponen la desprotección de las comunidades más vulnerables ante la crisis climática.

Las intensas lluvias en Ecuador han dejado 22 muertos, más de 123.000 afectados y 23.168 damnificados, según datos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos.
Las provincias costeras de Guayas, Manabí y Los Ríos concentran los mayores daños, con miles de viviendas, cultivos y vías destruidas.
Mientras, el Gobierno mantiene alertas rojas en seis provincias, la población enfrenta la emergencia con recursos insuficientes y sin respuestas efectivas.