La tonelada y media de cocaína decomisada en el sur de Costa Rica tenía calcomanías de Tarzán
Una extensa investigación permitió a los agentes judiciales localizar un operativo de resguardo de droga en Golfito, donde destacaron los códigos disimulados en calcomanías y la compleja logística empleada por las redes delictivas.

Las autoridades judiciales de Costa Rica revelaron que, de manera llamativa, los paquetes de droga incautados la madrugada del viernes por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en el sector de Pavones, en Golfito, presentaban calcomanías con imágenes del personaje animado Tarzán, un detalle que evidencia la sofisticación y los códigos internos manejados por las redes de tráfico internacional de estupefacientes.
Según los informes de medios locales como Teletica y Diario Extra, la operación fue el resultado de una investigación que se extendió por aproximadamente un mes, en la que se logró establecer la ubicación y la dinámica de almacenamiento de la droga. El OIJ ha compartido imágenes de decenas de bultos plásticos negros organizados en filas sobre el césped, cada uno de ellos identificado con la calcomanía de Tarzán. La imagen, que muestra al personaje en una escena selvática, servía como distintivo para diferenciar este cargamento de otros, una práctica habitual en las organizaciones criminales transnacionales para controlar la trazabilidad de la mercancía a lo largo de la cadena logística.
El director interino del OIJ, Michael Soto, brindó declaraciones en las que subrayó la gravedad de la situación y el papel central que ha asumido Costa Rica en el tráfico internacional de drogas. “Costa Rica se ha convertido en un ‘hub’ logístico del narcotráfico, donde los grupos del crimen organizado reciben grandes cargamentos de droga provenientes de Suramérica, que luego son reenviados principalmente a Estados Unidos y Europa”, advirtió Soto. El funcionario explicó que la ubicación geográfica del país, así como las características de su litoral y la permeabilidad de sus fronteras marítimas y terrestres, han facilitado la operación de redes internacionales que utilizan el territorio costarricense como punto de acopio y reexpedición.
