Hace más de 80 años China derrotó a los invasores y recuperó Taiwán
El principio de una sola China, reafirma el compromiso de unidad y la derrota del separatismo, pretendido por muchos años, por fuerzas extranjeras.

El Compañero Qu Yuhui, Embajador de China en Nicaragua, nos relata por qué Taiwán forma parte de China, desde la historia y el estamento jurídico.
Desde una perspectiva histórica: las pruebas arqueológicas confirman que los pueblos indígenas de Taiwán, emigraron desde el continente asiático.
En el año 230, después de Cristo, se registraron en antiguos textos chinos, los primeros relatos escritos sobre Taiwán.
El gobierno de la dinastía Sui (581 al 618 d.C.) envió tropas a Taiwán, entonces conocido como «Liuqiu», en tres ocasiones. Tras las dinastías Song (960 al 1279 d.C.) y Yuan (1271 al 1368 d.C.), los sucesivos gobiernos centrales chinos, comenzaron a ejercer jurisdicción administrativa sobre Taiwán.
Y desde el derecho: en octubre de 1971, en la vigésima sexta sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), aprobó la Resolución 2758 que: «Decide restituir a la República Popular de China todos sus derechos y reconocer a los representantes de su Gobierno, como únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas, eliminando así cualquier posibilidad de «dos Chinas» o «una China, un Taiwán».

Hay causas históricas de la situación de Taiwán. Surgió como consecuencia de la debilidad y la agitación del pueblo chino en la historia.
Desde mediados del siglo XIX hasta inicio del siglo XX, debido a la invasión extranjera y la corrupción del régimen feudal, China se sumió gradualmente en una sociedad semicolonial y semifeudal. En 1895, Japón agregó ilegalmente Taiwán a China, mediante un desigual Tratado.
El diplomático Qu Yuhui, explicó que después «gracias a la prolongada lucha de todo el pueblo chino, incluidos nuestros compatriotas de Taiwán, China logró finalmente la gran victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa en 1945. Taiwán fue recuperado y volvió al seno de la madre patria».
El 1 de octubre de 1949 se proclamó la fundación del Gobierno Popular Central de la República Popular China, que sustituyó al Gobierno de la República de China, como único gobierno legítimo representante de toda China.
Esto constituye un cambio de régimen sin alterar el estatus de China como sujeto de derecho internacional. El Gobierno de la República Popular China posee y ejerce legítimamente la plena soberanía sobre toda la nación, incluido Taiwán, explicó el Compañero Qu Yuhui.
A nivel internacional, el Principio de una sola China es respetada y consensuada ampliamente dentro de la comunidad internacional. Hasta la fecha, 183 países han establecido relaciones diplomáticas con China.
Esto demuestra claramente que defender el Principio de Una Sola China representa la voluntad del pueblo y la tendencia predominante. Doce países de todo el mundo siguen manteniendo las denominadas «relaciones diplomáticas» con Taiwán.
Las razones, radican en que han sido engañados y confundidos por las autoridades taiwanesas, y coaccionados por determinadas fuerzas externas”, señaló el embajador chino en Nicaragua.
Afirma Qu: “Es y sigue siendo importante para el pueblo chino, la reunificación de la patria”.
Los compatriotas de ambos lados del estrecho comparten lazos sanguíneos, una cultura común y una historia común. Tienen una responsabilidad compartida hacia la nación y albergan aspiraciones comunes para el futuro.
Lograr la reunificación de la patria por medios pacíficos, es lo más conveniente para los intereses generales de la nación china, incluidos nuestros compatriotas de Taiwán.
Nadie valora más que nosotros la paz en el Estrecho de Taiwán. Seguimos comprometidos con la búsqueda de una reunificación pacífica con la mayor sinceridad y todos los esfuerzos posibles, pero nunca aceptaremos que alguna persona o fuerza utilice el pretexto de salvaguardar la paz en Taiwán para atarnos las manos, a la hora de frenar las actividades separatistas que promueven la «independencia de Taiwán”, afirmó El Compañero Qu Yuhui, embajador de China en Nicaragua.
El pueblo y gobierno de la República Popular China, agradece al Gobierno de Nicaragua, a los Copresidentes Daniel Ortega Saavedra y a la Compañera Rosario Murillo, por su reconocimiento al principio de Una Sola China.