Luto en Estelí por muerte de joven bombera voluntaria
El sonar de las sirenas en Estelí no anunció esta vez una emergencia, sino el último adiós a Roxana Concepción Espinoza Obando, de apenas 18 años, quien entregó parte de su juventud al servicio de los demás.

La joven bombera voluntaria murió el pasado sábado 9 de mayo tras batallar contra una enfermedad que la obligó a retirarse de las filas del Benemérito Cuerpo de Bomberos, institución donde sirvió con valentía durante dos años.
Homenaje entre sirenas y lágrimas
Desde la noche de ayer sábado, el barrio Alexis Argüello se llenó de uniformes rojos. Sus compañeros de estación montaron una guardia de honor en su casa de habitación, custodiando el féretro de quien fuera una pieza clave en las emergencias de la ciudad.
Este domingo por la mañana, la sirena del cuartel central retumbó con un eco de tristeza. Frente a la estación, sus mandos superiores y amigos de uniforme rindieron un homenaje póstumo, destacando su disciplina y el inmenso cariño que cosechó en la institución.

El comandante Marcio Roque y la capitán Cristel Gutiérrez recordaron que la vocación de Roxana era de familia; su hermana gemela, Rosemary Espinoza Obando, también es parte del cuerpo de bomberos y mantiene vivo el legado de servicio que ambas compartieron.
Camino a su última morada
Tras finalizar los actos en la ciudad del Diamante de las Segovias, los bomberos escoltaron el féretro hasta la salida norte de la ciudad. En un ambiente de profundo respeto, el cuerpo fue trasladado hacia El Jícaro, en Nueva Segovia.
Se espera que en las próximas horas familiares, amigos y conocidos de su tierra natal le den cristiana sepultura, cerrando así un ciclo de entrega y heroísmo que dejó una huella imborrable en el departamento de Estelí.
