Tragedia submarina en Maldivas; 5 turistas italianos pierden la vida en el Atolón de Vaavu
Lo que inició como una expedición de exploración en las profundidades del atolón de Vaavu, en las Islas Maldivas, terminó en el desastre de buceo más grave registrado en la historia de la nación.

Cinco ciudadanos italianos fallecieron ayer jueves mientras realizaban una inmersión a 160 pies (casi 50 metros) de profundidad, en una cueva submarina cercana a la isla de Alimatha.
El grupo de expedición había partido por la mañana desde el yate Duke of York.
Entre las víctimas se confirmó el fallecimiento de la reconocida profesora de biología marina de la Universidad de Génova, Monica Montefalcone, y su hija de 20 años, Giorgia Sommacal.
El grupo de fallecidos lo completan los ciudadanos Muriel Oddenino, Gianluca Benedetti y Federico Gualtieri, todos descritos como buscadores de aventuras experimentados.
Expertos y autoridades locales que investigan el caso señalan que el accidente ocurrió a una profundidad que desafía los límites del buceo recreativo convencional.
Entre las hipótesis principales se encuentran la toxicidad por oxígeno, que a esa presión puede causar convulsiones repentinas, y la narcosis de nitrógeno.
Asimismo, las condiciones climáticas adversas, con vientos de 50 km/h y fuertes corrientes, pudieron haber provocado un pánico colectivo dentro de la cueva, donde cualquier sedimento levantado reduce la visibilidad a cero.
Los equipos de emergencia iniciaron las labores de rescate en el Océano Índico alrededor de la 1:45 p.m. de ayer jueves.
Hasta el momento, las autoridades han informado que solo se ha podido recuperar uno de los cuerpos, mientras que el resto de las víctimas continúan bajo investigación y proceso de recuperación en una zona de difícil acceso debido a la profundidad y el entorno cerrado de la cueva.