Morgan Freeman lleva su pasión por el blues a un álbum que recorre 100 años de historia
A sus 89 años, el reconocido actor estadounidense se convierte en narrador y productor de “Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience”, un proyecto que combina el blues del Delta del Mississippi con música clásica y sinfónica.

Morgan Freeman, una de las voces más reconocibles de Hollywood y ganador del premio Oscar, decidió llevar su pasión por el blues a un nuevo escenario. El actor participa como productor y narrador de “Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience”, un álbum que propone un recorrido por aproximadamente un siglo de evolución de este género musical nacido en el sur de Estados Unidos.
El proyecto reúne 12 canciones y condensa en unos 45 minutos un espectáculo en vivo que originalmente tenía una duración cercana a las dos horas. La propuesta combina el blues tradicional con arreglos clásicos y sinfónicos, con la participación de reconocidos artistas como Taj Mahal, Keb’ Mo’ y Shemekia Copeland, además del Coro de la Academia de Música Stax y la Orquesta Chineke! de Londres.
Aunque Freeman está al frente del concepto y aporta su característica voz a la narración, no participa como cantante. Su papel es conducir al público a través de la historia del género y explicar la importancia cultural del blues.
Una historia que comenzó en Mississippi
La relación de Freeman con el blues viene de muchos años atrás. Hace aproximadamente 25 años, mientras se encontraba en Clarksdale, Mississippi, unos turistas le preguntaron dónde podían escuchar blues en vivo. La falta de espacios dedicados al género llevó al actor, junto al entonces alcalde Bill Luckett y Howard Stovall, a impulsar la creación del Ground Zero Blues Club.
Con el tiempo, esa iniciativa evolucionó hasta convertirse en la experiencia musical que ahora llega al formato discográfico. La intención, según los responsables del proyecto, es llevar la música del Delta del Mississippi a nuevas generaciones y públicos de diferentes lugares del mundo.
El álbum presenta un recorrido que comienza en la década de 1930 y llega hasta la actualidad. La narración de Freeman abre el disco sobre una interpretación de “Dark Was the Night, Cold Was the Ground”, clásico de gospel blues de Blind Willie Johnson.
El blues como memoria y resistencia
Para Freeman, el proyecto representa mucho más que una colección de canciones. El actor considera al blues una parte fundamental de la historia cultural estadounidense y busca contribuir a que el género continúe vigente.
La producción concluye con Keith Johnson, sobrino nieto de Muddy Waters, interpretando “I Lied to You”, canción de Raphael Saadiq y Ludwig Göransson incluida en la película Sinners, ganadora del Oscar en 2025.
La coincidencia entre ambos proyectos resulta especialmente significativa: Sinners también está vinculada a la tradición del blues de Clarksdale, mientras que la experiencia de Freeman busca precisamente mantener vivo ese legado.
Una nueva meta: los Grammy
El proyecto no se limita a celebrar la historia del blues. “Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience” es elegible para los premios Grammy de 2027, y sus productores anticipan que presentarán candidaturas en distintas categorías.
Así, Freeman podría sumar un reconocimiento musical a una carrera cinematográfica que ya le valió el Oscar. Para el actor, quien se define más como un entusiasta que como un experto del blues, el objetivo principal parece estar más allá de los premios: contribuir a que una música nacida del dolor, la esperanza y la resiliencia siga encontrando nuevos oyentes.
Con este álbum, Morgan Freeman demuestra que su vínculo con el blues trasciende la pantalla y se convierte en una apuesta por preservar y difundir una de las expresiones musicales más importantes de la cultura estadounidense.
