Venezuela eleva a 4,490 los muertos por doble sismo

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Venezuela elevó a 4,490 la cifra de fallecidos por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio, informó este domingo Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, al presentar el nuevo parte oficial del 12 de julio.

El balance mantiene en 16,740 el número de heridos y en 6,462 las personas rescatadas, mientras 120,794 familias recibieron atención tras la emergencia sísmica.

Las autoridades también reportaron 17,907 personas sin vivienda, una cifra que refleja el fuerte impacto de los terremotos en comunidades afectadas por daños estructurales y pérdida de hogares.

Hasta la fecha, el país registra 1,222 réplicas, lo que mantiene activas las labores de vigilancia, evaluación de daños y atención a la población.

El parte oficial indica que se habilitaron 108 campamentos transitorios, donde permanecen 19,583 personas.

Estos espacios se encuentran distribuidos en zonas como Caracas, La Guaira, Miranda y Aragua, territorios que concentran parte importante de la atención humanitaria.

En infraestructura, las autoridades reportaron 856 edificios afectados y 190 edificios colapsados.

Los daños obligan a mantener inspecciones técnicas antes de permitir el retorno de familias a estructuras comprometidas.

La respuesta humanitaria también incluyó la distribución de 9,995 toneladas de alimentos y 18,507,166 litros de agua.

Además, se atendió a 32,401 pacientes como parte del despliegue sanitario tras los movimientos telúricos.

En las operaciones participan 2,422 rescatistas internacionales, junto a 31,837 efectivos desplegados y 30,535 voluntarios.

Numerosos países se sumaron a las labores de apoyo con personal y equipamiento, entre ellos Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España y Suiza.

Los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia.

Especialistas describen este fenómeno como un doblete sísmico, una secuencia poco común por la cercanía temporal entre ambos eventos.

Los sismos fueron catalogados como los más potentes registrados en Venezuela en 126 años, debido a su magnitud, sus réplicas y el nivel de destrucción causado en edificaciones e infraestructuras críticas.