Amor, distancia y destino: eslovaca encuentra a su papá en Chontales
En una historia como sacada de una telenovela, en Tu Nueva Radio Ya, le contamos la historia de la vida real protagonizada por la eslovaca Kristina Tablada, de 45 años, quien, exactamente, hace un mes decidió buscar a su padre nicaragüense, Dolores Reynel Tablada Matamoros.

El señor Tablada tenía 22 años en 1982 cuando estudiaba en el Liceo Agrícola de Juigalpa, donde se animó junto a otros compañeros a solicitar una beca para estudiar en Checoslovaquia, siendo aceptado.
Allá estudió Ingeniería Agrícola y se graduó. Ese mismo año conoció a Ivet Vargova, en una fiesta universitaria; bailaron y comenzaron una relación. Ocho meses después de conocerse, se casaron y en 1984 nació su hija.
Tu Nueva Radio Ya conoció que Kristina es hija de la eslovaca Ivet Vargova, quien inició una relación amorosa con Tablada que duró 4 años en la entonces Checoslovaquia, en una ciudad llamada Neratovice.
En 1988, Tablada tuvo que regresar a Nicaragua, pues ya extrañaba su país, su cultura, su comida y el clima, y sumado a eso, el estado de salud de su mamá. Sin embargo, antes de su viaje le propuso a su esposa que se vinieran a la Tierra de Lagos y Volcanes, pero ella no quiso.
“Es difícil para cualquier niño crecer sin un padre. Un padre fomenta la autoestima, la valoración personal y el amor propio en una niña, y la prepara para el mundo exterior… y yo pensaba que mi padre me había abandonado”, relató Kristina.
Sin embargo, el deseo de saber de su padre pudo más que todo lo imaginado por Kristina, quien publicó un mensaje en un grupo nicaragüense de Facebook y, rápidamente, una persona se puso en contacto con ella para decirle que había encontrado a su papá.
El señor Tablada, hoy de 68 años, quien habita en una finca en Juigalpa, Chontales, fue contactado vía WhatsApp, para comunicarlo con su hija Kristina, quien logró platicar unos 20 minutos cargados de mucha emoción.
“Me alegra haber encontrado a mi padre. Saber que sigue vivo y que ahora podemos hablar de todo aquello que antes no fue posible. Tengo la oportunidad de conocer mis raíces. Ya veremos si puedo viajar a Nicaragua; tengo mi propia vida, mi familia, mis responsabilidades, pero me reconforta estar en contacto con él”, dijo Kristina.
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