Combates tribales causan 350 muertos en Sudán
Más de 350 personas murieron, otras 220 resultaron heridas y nueve aldeas fueron incendiadas durante cinco días de combates entre las tribus Salamat y Bani Halba, en Darfur del Sur, al suroeste de Sudán.

La violencia estalló en la localidad de Kabum, luego de una disputa vinculada al robo de un vehículo y ganado, según informó el gobernador regional Bashir Marsal en una entrevista televisiva.
El conflicto también dejó cientos de familias desplazadas, en una zona golpeada desde hace años por disputas territoriales, inseguridad y presencia de grupos armados.
Marsal explicó que buena parte de los combatientes de ambas tribus pertenece a las Fuerzas de Apoyo Rápido, conocidas como FAR, y utiliza armamento pesado de ese grupo paramilitar.
Ese tipo de armas elevó el nivel de destrucción y multiplicó las víctimas en ambos bandos, en una disputa que antes se peleaba principalmente con armas ligeras o blancas.
El gobernador aseguró que los combatientes se negaron a entregar sus armas, lo que, a su juicio, refleja que la lealtad tribal pesa más que la disciplina militar.
También responsabilizó a la cúpula de las FAR por armar a grupos tribales con equipos de alto poder, situación que, según dijo, empeoró la inseguridad en Darfur.
Esta es la tercera vez que estalla la violencia entre Salamat y Bani Halba desde abril de 2023, cuando comenzó la guerra entre las FAR y el Ejército sudanés regular.
La disputa entre ambas tribus no es nueva. En amplias zonas de Darfur del Sur, los enfrentamientos persisten desde hace décadas por reclamos de territorio, control local y soberanía comunitaria.
Mientras tanto, la guerra en Sudán se concentra actualmente en la región de Kordofán, donde ataques del grupo paramilitar dejaron más de medio centenar de fallecidos en Kordofán del Norte.
El conflicto sudanés provocó en los últimos tres años unas 400 mil muertes y desató la peor crisis de desplazamiento y hambre del planeta.
