Alabama: mata a su pareja y muere de infarto al ocultarla
Un inusual hallazgo en una zona boscosa de Alabama, Estados Unidos, ha dejado al descubierto un trágico caso de violencia doméstica con un desenlace fatal e inesperado.

Las autoridades locales confirmaron que un hombre falleció a causa de un ataque cardíaco fulminante justo en el momento en que intentaba ocultar el cuerpo de su novia, a quien acababa de asesinar.
El hallazgo se desencadenó luego de que agentes de la oficina del sheriff local localizaran un camión abandonado a la orilla de una carretera.
El vehículo llamó la atención de los oficiales debido a que se encontraba con el motor encendido y la puerta del conductor abierta.
Al inspeccionar el perímetro, las autoridades detectaron visibles marcas de arrastre en el suelo que se internaban hacia la maleza.
Al seguir las huellas en la tierra, los efectivos policiales descubrieron los cuerpos de Jessica Folds, de 47 años, y Daniel Robbins, de 44.
De acuerdo con las investigaciones forenses y los peritajes pertinentes, se determinó que Folds falleció por asfixia en un aparente episodio de violencia de género.
No obstante, el informe forense arrojó un giro determinante en la cronología de los hechos: tras privar de la vida a la mujer en una ubicación distinta, Robbins la trasladó en el camión hasta esa zona boscosa con la intención de desaparecer las evidencias.
Sin embargo, su corazón se detuvo mientras lo hacía y sus cuerpos quedaron allí mismo, juntos, detalló el fiscal del circuito judicial encargado del caso.
Los análisis médicos concluyeron que el enorme esfuerzo físico realizado para mover el cuerpo, sumado a un historial clínico de problemas de salud preexistentes, provocó que el agresor sufriera un letal infarto agudo al miocardio.
Jessica Folds, quien era madre de tres hijos adultos, es recordada por sus familiares y allegados como una persona de gran nobleza y alegría.
El caso ha generado un profundo impacto y conmoción tanto en la comunidad local como en la opinión pública por la inmediatez con la que se truncaron los planes de fuga del autor del crimen.