Nagasaki recuerda 81 años del bombardeo atómico de Estados Unidos
Nagasaki recordó hoy domingo el 81 aniversario del bombardeo atómico lanzado por Estados Unidos el 9 de agosto de 1945, un ataque que dejó decenas de miles de muertos y cuyas consecuencias por la radiación se extendieron durante décadas.

La ciudad guardó un minuto de silencio a las 11:02 de la mañana, la hora exacta en que la bomba de plutonio conocida como «Fat Man» explotó sobre Nagasaki durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.
El ataque ocurrió apenas 3 días después del bombardeo atómico contra Hiroshima.
La explosión alcanzó la zona de Urakami y devastó una amplia parte de la ciudad. Cerca del 44 % de Nagasaki quedó destruido.
Se estima que entre 35,000 y 40,000 personas murieron en las primeras horas como consecuencia directa de la explosión.
Las muertes continuaron aumentando durante los meses posteriores por las quemaduras, heridas y los efectos de la exposición a la radiación.
Para finales de 1945, las estimaciones citadas sitúan el número de fallecidos en más de 70,000 personas, mientras otros reportes elevan la cifra a aproximadamente 74,000 muertos.
Las consecuencias continuaron después de la explosión

El sufrimiento de Nagasaki no terminó el día del bombardeo. Sobrevivientes desarrollaron enfermedades relacionadas con la radiación durante los años posteriores y sus efectos marcaron a generaciones de familias japonesas.
En Japón, quienes sobrevivieron a las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki son conocidos como hibakusha.
Muchos cargaron durante décadas con secuelas físicas, enfermedades y recuerdos de aquel 9 de agosto.
La memoria de estos sobrevivientes adquiere cada año mayor importancia porque su número continúa disminuyendo.
Actualmente permanecen registrados 91,105 sobrevivientes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, aproximadamente una cuarta parte del total.
Su edad promedio ya supera los 86 años, por lo que las nuevas generaciones tienen cada vez menos oportunidades de escuchar directamente sus testimonios.
Nagasaki mantiene viva la memoria

El bombardeo de Nagasaki se convirtió en el segundo uso de un arma atómica contra una ciudad y su población durante una guerra, después del ataque estadounidense contra Hiroshima el 6 de agosto de 1945.
Las imágenes históricas conservan la dimensión de la destrucción: barrios reducidos a escombros, estructuras arrasadas y enormes extensiones de la ciudad desaparecidas tras la explosión.
Ochenta y un años después, Nagasaki mantiene el recuerdo de las víctimas y de los hibakusha como parte esencial de su memoria histórica.
Con el número de sobrevivientes reduciéndose cada año, preservar sus testimonios y transmitirlos a las nuevas generaciones será uno de los principales desafíos para mantener viva la memoria de lo ocurrido el 9 de agosto de 1945.
