Se cumplen 34 años del potente tsunami que causó 170 muertos en el Pacífico de Nicaragua

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Este martes se cumplen 34 años de que un tsunami impactó contra la costa del Pacífico de Nicaragua, causando muertes y destrozos entre San Juan del Sur y las isletas cercanas a Corinto.

Maremoto en Nicaragua año 1992
Maremoto en Nicaragua año 1992

El desastre natural ocurrido a las 8 de la noche de 1992, causó la muerte de al menos 170 personas, en su mayoría niños, 500 heridos y dejó a 13 mil 500 sin hogar.

El tsunami generó olas de entre 4 y 15 metros de altura, destruyendo casas y embarcaciones en la zona de Casares, La Boquita, Masachapa y Pochomil.

El ingreso de las fuertes corrientes hasta cien metros adentro de las costas también destruyó numerosos negocios turísticos y artículos como mesas, sillas y hasta freezer fueron arrastrados mar adentro.

Para la época en que ocurrió el tsunami, la insensibilidad del gobierno neoliberal de turno, a cargo de Violeta Barrios y su yerno Antonio Lacayo, agravó más la situación de los damnificados que tuvieron que resolver a cómo pudieran.

El tsunami ocurrió después de un fuerte terremoto registrado frente a nuestras costas.

Desafortunadamente, el Centro de Alerta contra los Tsunamis del Pacífico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) no emitió ninguna advertencia de tsunami.

Eso ocurrió porque la magnitud inicial determinada con ondas sísmicas superficiales fue de sólo 6.8, es decir inferior a su umbral de advertencia.

Sin embargo, el análisis de los registros sísmicos mostraría más tarde que la Magnitud Momento, que es una mejor representación de la energía total irradiada del terremoto, fue de 7.7.

A menudo, una sacudida fuerte del terremoto sirve como una señal de advertencia natural de un inminente tsunami, para que las comunidades costeras puedan evacuar. Pero, en este caso, la agitación del suelo fue débil o suave.

El singular desastre natural dio lugar a la creación de un sistema nacional de alerta de tsunamis en Nicaragua, y sembró las semillas del nuevo Centro de Asesoramiento de Tsunami de América Central (CATAC), desarrollado con apoyo de Japón y organizado por el INETER de Nicaragua.