Supertifón Dolphin golpea Asia con vientos de 216 km/h
El supertifón Dolphin golpeó varios puntos de Asia oriental con vientos de hasta 216 kilómetros por hora, provocando evacuaciones masivas, apagones, cancelaciones de vuelos y lluvias torrenciales en China, Japón y Taiwán.

En China continental, más de 1 millón de personas fueron evacuadas de zonas costeras y ribereñas antes y después de que el ciclón tocara tierra este 9 de agosto cerca de Yuhuan, Zhejiang.
Las provincias de Zhejiang y Fujian permanecieron bajo alerta máxima desde el pasado 7 de agosto. Solo en Fujian cerca de 100,000 personas fueron evacuadas.
En Shanghái fueron cancelados 1,384 vuelos, casi el 60% de las operaciones previstas, mientras los trenes de alta velocidad redujeron frecuencias y varios puertos suspendieron actividades.
Mientras Dolphin castigaba la costa china, Hong Kong enfrentó temperaturas excepcionales.
El Observatorio de Hong Kong registró este 9 de agosto 36.9 °C en su estación principal, la temperatura más alta medida allí desde 1884.
En Sheung Shui, el termómetro alcanzó los 39.8 °C, señalado en el reporte como un récord absoluto para la ciudad.
Taiwán y Japón también sienten el impacto

En Taiwán, aunque el centro del tifón pasó aproximadamente a 300 kilómetros de la costa, las autoridades emitieron una alerta marítima y algunas zonas montañosas recibieron más de 200 litros de lluvia por metro cuadrado.
El temporal derribó árboles y andamios, mientras una mujer resultó herida por una cerca en construcción.
Japón comenzó a sentir los efectos antes de que Dolphin llegara a China. Toyota suspendió preventivamente la producción en 9 fábricas el 7 de agosto.
Un día después, Okinawa enfrentó uno de los momentos más difíciles del paso del sistema, con más de 50,000 edificios sin electricidad y al menos 5 personas heridas.
También se realizaron evacuaciones en el sur de Kyushu, mientras decenas de vuelos fueron cancelados y los servicios de ferry quedaron suspendidos.
Efectos alcanzan Filipinas y Brunéi
La influencia de Dolphin se extendió hasta Filipinas, donde su banda nubosa se combinó con el monzón del suroeste para llevar lluvias a Batanes y otras regiones.
Brunéi también experimentó efectos indirectos del sistema, acompañados de condiciones más cálidas y un empeoramiento del tiempo.
Aunque Dolphin comenzó a perder fuerza después de tocar tierra, el peligro no terminó.
Las lluvias remanentes continuarán avanzando hacia el interior de China, con riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra en provincias como Jiangxi, Anhui y Jiangsu.
Los meteorólogos mantienen la vigilancia sobre las próximas 48 horas, debido a que la saturación de los suelos podría generar nuevas emergencias incluso mientras el tifón continúa debilitándose.
