Jugador de fútbol pereció electrocutado mientras laboraba en construcción de una casa en Jinotega
El joven Oliver David Hernández Casco, de 26 años, murió electrocutado la tarde de ayer martes cuando laboraba en la construcción de una vivienda en la comunidad La Concordia, en el municipio de El Cuá, Jinotega.

El infortunado era originario de Wiwilí, Jinotega, y según testigos, estaba repellando una pared cuando de forma accidental hizo contacto con un cable de alta tensión, recibiendo la potente descarga que acabó con su vida.
Oliver Hernández militó en varios equipos de la liga departamental de fútbol y era respetado por su velocidad y resistencia dentro del campo de juego.