Aviones de guerra estadounidenses bombardearon el Hospital Oncológico Al-Rasool al-Azam en Saada por segunda ocasión, lo que dejó como saldo dos lesionados y la destrucción de la sede sanitaria, según el Ministerio de Salud y Medio Ambiente de Yemen.

El documento denuncia el ataque deliberado contra instalaciones civiles y de servicio, al tiempo que lo califica como un crimen de guerra, porque viola todas las leyes y convenciones internacionales. Asimismo, define la agresión como “otro acto criminal más de EE. UU., que se suma a su negro historial de atrocidades contra la tierra y el pueblo de Yemen”.
Previo a este suceso, las fuerzas estadounidenses lanzaron 13 ataques aéreos contra la instalación hace menos de una semana, lo que causó daños catastróficos a sus instalaciones vitales.
La nota indica que este ataque aéreo forma parte de ejecuciones sistemáticas, destinadas a eliminar la esperanza y aniquilar la vida en medio de un bloque asfixiante. Además, responsabiliza a Estados Unidos por este crimen e insta a las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y la Cruz Roja a tomar medidas urgentes para detener este tipo de incursiones militares.