En el barrio Los Ángeles, de Managua, la Policía capturó la mañana de este viernes a un sujeto identificado únicamente como Nahúm, como uno de los tres sujetos que se coludieron para verter supuesto veneno en un perol de baho que estaba en venta en un tramo del Mercado Oriental.

Los informes indican que las fuerzas policiales siguen buscando a los otros dos tipos que fueron grabados por cámaras de seguridad, cuando acompañaban al sujeto que le echó al menos media libra de un supuesto polvo tóxico al platillo típico que tenía en venta doña Marta Migdalia Delgadillo.
Al realizar la denuncia, la dueña del negocio ubicado en la esquina opuesta de donde fue el Jardín del Calzado, dijo que sospecha que el autor intelectual es Ulises Manuel López Sequeira, también comerciante, con quien ha tenido problemas, que han llegado hasta los juzgados.
Junto a Ulises López, en los tribunales también fueron acusadas dos mujeres por lesiones psicológicas en contra de doña Marta y una nieta suya de diez años, luego de que supuestamente las llegaron a ofender varias veces a su casa del barrio Jorge Dimitrov desde abril del 2024.
En la acusación se afirmó que el problema se originó luego de que doña Martha Migdalia despidió a un trabajador, familiar de Ulises, por estar supuestamente usando el negocio de ella para almacenar y vender puchitos de droga.
Sin embargo, tras escuchar los detalles de la acusación y evaluar las pruebas presentadas, el doctor Wilfredo Gabriel Ramírez Lacayo, Juez Tercero Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, declaró no culpables a los indiciados y ordenó que fueran absueltos y se suspendieran todas las medidas cautelares.
Con relación al caso del polvo que le echaron al baho, doña Martha Delgadillo dijo que las autoridades le confirmaron que se trató de veneno, y que afortunadamente un trabajador se percató a tiempo, por lo que le reclamó de inmediato a los delincuentes quienes se dieron a la fuga.
La comerciante agregó que al no poder vender el producto sufrió una pérdida económica de al menos 30 mil córdobas, pero mayor problema hubiera sido que no se hubieran dado cuenta y al vender el baho envenenado, se pusiera en riesgo la vida de los compradores.
Ahora el sospechoso detenido tiene que revelar quién lo mandó a causar el daño al negocio de doña Martha porque de lo contrario podría comerse la torta sólo.