Autoridades mexicanas encontraron dentro de una camioneta abandonada en el barrio de San Andrés, en Guadalajara, Jalisco, los cuerpos de la creadora de contenido Esmeralda Ferrer Garibay, de 32 años, conocida en redes sociales como Esmeralda FG; su esposo Roberto Carlos Gil Licea, de 36 años; y sus dos hijos, Gael Santiago de 13 años y Regina de apenas 7 años.

El vehículo familiar permaneció estacionado por aproximadamente tres días en la calle Jorge Delorme con cruce en Pensador Mexicano, sin levantar mayores sospechas entre los vecinos. Fue hasta que las autoridades decidieron romper uno de los vidrios cuando se reveló la tragedia que contenía: Los cuerpos de la familia completa se encontraban al interior.
Esmeralda había construido una presencia digital importante en la plataforma TikTok, donde acumulaba cerca de 20,000 seguidores y más de 500,000 «me gusta». En su cuenta compartía regularmente contenido sobre viajes, estilo de vida, sus experiencias con cirugías estéticas y su gusto por los corridos mexicanos.
Investigación apunta a negocios del esposo

El vicefiscal de Investigación Criminal, Alfonso Gutiérrez Santillán, informó que las indagatorias principales no se centran en la actividad de Esmeralda como influencer, sino en los negocios de su esposo Roberto Carlos. Según las primeras investigaciones, las actividades de compraventa de vehículos y cultivo de jitomates que desarrollaba podrían estar vinculadas con los móviles del crimen, alejando la hipótesis inicial relacionada con su exposición en redes sociales.
Gracias al análisis de cámaras de seguridad, las autoridades aztecas lograron rastrear el recorrido de la camioneta hasta un taller mecánico ubicado en Avenida Ejido. En este lugar, la Fiscalía de Jalisco encontró indicios hemáticos y casquillos de bala que sugieren que la familia fue asesinada allí antes de que los perpetradores trasladaran el vehículo con los cuerpos hasta el punto donde fue abandonado.
Personas vinculadas al caso desaparecen

Durante el cateo al taller mecánico, la Fiscalía detuvo inicialmente a dos trabajadores: Héctor Manuel Valdivia Martínez, de 47 años, y otro hombre conocido con el apodo de «El Chino». Ambos fueron interrogados y posteriormente liberados por falta de pruebas.
Sin embargo, la situación tomó un giro alarmante cuando un comando armado secuestró a Héctor Manuel, a su cuñado José Manuel Arredondo Roldán de 46 años, y a su yerno Gary Omar Silva González de 30 años, quienes hasta la fecha permanecen desaparecidos. Un cuarto empleado logró escapar del violento ataque, según información recabada de La Verdad Noticias y SDP Noticias.
El asesinato de Esmeralda FG ha intensificado el debate sobre la seguridad de las figuras mediáticas en México, especialmente al recordar el caso de otra influencer, Valeria Márquez, quien fue asesinada mientras transmitía en vivo en Zapopan el pasado mes de mayo.