El país europeo que tuvo la tasa más alta de mortalidad por Covid-19 comenzó a volver a la normalidad con la reapertura de restaurantes y bares

“Nada de cerveza a estas horas, no antes de las 11 de la mañana”. Después de casi tres meses cerrados, Bélgica reabrió este lunes sus bares y restaurantes a unos sedientos clientes que, sin embargo, esperaron un poco más para degustar uno de sus símbolos.
A primera hora, medio centenar de personas, entre parejas, viejos amigos, ancianos y trabajadores detrás de sus portátiles, se agolpa en la “Brasserie de la Union”, toda una institución en la popular comuna bruselense de Saint-Gilles.
Este “estaminet”, que posee una cerveza con su nombre, realiza el 60% de sus ventas gracias a esta apreciada bebida en Bélgica. Pero, mientras esperan a que toquen las 11 de la mañana, el café acompañado de las tradicionales galletas spéculoos es el protagonista.
“Tenía un poco de medio de la apertura. No soy un ‘gourmet’, pero trabajo el ambiente, la convivialidad. Tenía miedo de perder eso. ¿El resultado? Hemos sido invadidos”, se alegra el propietario Bart Lemmens, de 58 años.
En este reino de 11,5 millones habitantes, el coronavirus mató a casi 10.000 personas, dejando en Bélgica uno de los ratios más altos de deceso por habitante. Todos los cafés, bares y restaurantes tuvieron que cerrar el 13 de marzo a medianoche.
A pesar de poder reabrir, no lo hacen todos. A algunos les sorprendió el anuncio del gobierno el pasado miércoles. Otros reorientaron su negocio para evitar la quiebra.
A las empresas se les incita también a conceder a sus empleados un “vale” de 300 euros (340 dólares) deducibles de los impuestos para gastar en los sectores más afectados por la pandemia, como el servicio de restaurantes.