Delcy Rodríguez juró hoy como presidenta encargada de Venezuela tras el secuestro del mandatario Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores. La juramentación ocurrió durante el acto de instalación de la nueva Asamblea Nacional para el periodo 2026-2031, en medio de la crisis desatada por la intervención militar estadounidense del pasado 3 de enero.

«Vengo como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento«, expresó Rodríguez ante el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez.
La nueva mandataria encargada manifestó sus sentimientos encontrados en este momento histórico para el país caribeño. «Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra Patria», señaló.
Rodríguez se refirió a Maduro y Cilia Flores como «dos héroes que tenemos de rehenes en los EE.UU.», mostrando la posición oficial del gobierno venezolano frente a lo que consideran un secuestro perpetrado por las fuerzas estadounidenses bajo órdenes del presidente Donald Trump.
Juramentación con raíces históricas
«Vengo con dolor, pero debo decir que vengo también con honor, a jurar en nombre de todos los venezolanos», expresó la mandataria, invocando figuras emblemáticas del país. «Vengo a jurar por nuestro padre Libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela».
La presidenta encargada también juró por el expresidente Hugo Chávez, «que dio la vida por millones de venezolanos» para devolverles «la dignidad como ciudadanos», y por su propio padre, Jorge Antonio Rodríguez, a quien describió como mártir revolucionario asesinado en 1976.
Compromiso con la paz y soberanía
Rodríguez prometió trabajar incansablemente para «ver a Venezuela en el destino que le corresponde» y en el «pedestal de honor histórico que le corresponde como una nación libre, soberana e independiente».
«Juro por el pueblo de Venezuela a no descansar ni un minuto para garantizar la paz de la República, la tranquilidad espiritual de nuestro pueblo», enfatizó la mandataria, quien se comprometió además a «garantizar un Gobierno que dé felicidad social, estabilidad política y seguridad política» para todos los venezolanos durante este período de crisis sin precedentes.