Tres miembros de una familia, entre ellos un niño, resultaron heridos tras ser atacados por un oso polar, unos 40 kilómetros de Nosok en el norte de Siberia.

Los ataques de osos polares a humanos son considerados muy excepcionales, pero expertos señalan que la reducción del hielo marino debido al calentamiento global los obliga a acercarse a lugares habitados en busca de comida.
La familia fue evacuada y recibió atención médica.
El ministerio no dio información sobre la gravedad de las heridas, pero señaló que una persona tuvo que ser hospitalizada.