Catedral de Managua conmemora natalicio de su excelencia reverendísima Cardenal Miguel Obando
En la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María, en Managua, este lunes se realizó un significativo homenaje a Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, en el centenario de su natalicio.

Al homenaje asistieron autoridades como la alcaldesa de Managua, compañera Reyna Rueda; el vicealcalde Enrique Armas Rosales, autoridades del Gobierno Nicaragua, así como la rectora de la UNICA, Michelle Rivas.
El presbítero José Ramón Alemán Norori, vicario general de la Arquidiócesis de Managua, brindó las palabras de bienvenida en el homenaje.
En primer lugar, destacó que el Cardenal Obando y Bravo fue un buen religioso salesiano, hombre austero, pobre, sencillo, fiel a su vocación, un pastor, según el Corazón de Cristo, que se dedicó enteramente, a pastorear al pueblo santo de Dios.
Mencionó que “nosotros fuimos formados por el Cardenal, él nos ordenó, se preocupó por la formación de los sacerdotes, de los laicos, de las religiosas, instituyó la Universidad Católica y formó el Seminario Arquidiocesano La Purísima».
Durante el homenaje que se le realizó al Cardenal Obando, el arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo Brenes, declaró que como buen salesiano y buen sacerdote, supo discernir, supo, escuchar y luego dar un testimonio.
El Cardenal Brenes recordó al Cardenal Obando y Bravo, como un instrumento de reconciliación, paz y tranquilidad en Nicaragua.
La alcaldesa de Managua, compañera Reyna Rueda, transmitió el saludo de los Copresidentes, Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.
«Un hermoso homenaje a ese ser maravilloso, a ese pastor por la reconciliación y la paz que siempre abogó por la paz y el progreso de nuestro país, el amor a su pueblo y, nuestro Gobierno siempre acompañándolo en cada uno de esos esfuerzos; él fue, realmente, una persona maravillosa que siempre promovía la paz y la unidad», resaltó la alcaldesa.
El Cardenal Leopoldo Brenes ofició la Eucaristía, en homenaje a Su Excelencia Reverendísima Cardenal Obando y Bravo dando gracias a nuestro buen Dios.
“Ofrecemos no solamente, este homenaje sencillo, sino también hoy nuestra Eucaristía, lo más grande que tenemos dentro de la iglesia, ofrecerla una acción de gracias por todo lo que hizo por nosotros, sacerdotes y laicos y, también por la paz, por la reconciliación entre los pueblos», expresó el Cardenal Brenes.


