Un bombardero supersónico Tu-22M3 de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas se desplomó hoy en una zona alejada de Siberia, en el distrito de Usolsky ubicado en la región de Irkutsk, mientras hacía un vuelo de rutina.

Según el Ministerio de Defensa ruso, citado por las agencias TASS y Reuters, el problema empezó en el aire cuando uno de los motores del avión agarró fuego de repente.
Los pilotos trataron de controlar el aparato, pero ya no pudieron hacer nada y perdieron el control por completo. La nave iba cayendo mientras los tripulantes luchaban por salvar sus vidas.
El gobernador de la región, Igor Kobzev, avisó por Telegram que los cuatro tripulantes lograron lanzarse del avión con los paracaídas antes que se estrellara, pero no todos tuvieron suerte.
Tres de ellos fueron rescatados con vida, aunque con varias lesiones, pero uno de los pilotos, que era un oficial con mucha experiencia, murió en el intento. La BBC News y RIA Novosti también recogieron esta triste información.
Maniobra heroica
Lo que sí es de reconocer es que los pilotos, aún sabiendo que el avión se iba a caer, hicieron una maniobra para que no cayera sobre casas donde vive la gente. El avión, que había salido de la base aérea de Belaya, terminó cayendo en un bosque alejado donde no había personas viviendo.
En videos que andan circulando por redes sociales y que fueron mostrados por medios como RT, se mira claro cómo el avión quedó envuelto en tremendas llamaradas después de caer.
Algo importante que aclaró el Ministerio de Defensa ruso, a través de la agencia Interfax, es que este avión no andaba con bombas ni misiles, porque era solo un vuelo de entrenamiento.
Esto es bien importante porque estos aviones Tu-22M3 son capaces de cargar hasta misiles nucleares y los misiles Kh-22 que son el orgullo de la aviación rusa de largo alcance.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar y trabajaron arduamente para apagar el fuego que quedó después del accidente. Ahora mismo hay una investigación oficial en marcha para saber exactamente qué fue lo que falló y causó que se incendiara el motor.
Las agencias rusas TASS y RIA Novosti han destacado los esfuerzos que hicieron para rescatar a los sobrevivientes y también el luto por la muerte del piloto, que era un oficial con mucha experiencia.
El Tu-22M3 es un bombardero que puede volar larguísimas distancias y tiene capacidad para llevar armas tanto convencionales como nucleares, lo que lo hace una pieza clave en el arsenal ruso.