Empecemos por definir ¿Qué es un chupete?: son las huellas que podemos dejar tras un encuentro sensual “intenso”. Ya poniéndonos serios, se llaman hematomas, moretones que aparecen tras una agresión a la piel, generalmente por acción de morder o chupar con ímpetu una zona del cuerpo.

Dicha acción, que para algunos no es placentera, rompe los capilares (los vasos sanguíneos de menor diámetro) más superficiales y la sangre se vierte en la zona más cercana, lo cual provoca que la sangre se vea a través de la última capa de la piel.
Si no hay una ruptura de la piel, la sangre no se puede drenar como cuando nos cortamos y se genera una costra así que la sangre acumulada se coagula y es visible, con el tiempo y de acuerdo a la intensidad de la presión que se aplicó en esa zona, puede perder su color rojo, debido a diferentes reacciones químicas hasta quedar un poco más morado.
Después de esta información, te cuento que hay zonas más susceptibles a estos hematomas, por ejemplo: el cuello, pecho, espalda y cara (sí, también te pueden dejar chupetones en la cara).
La pregunta es… ¿Qué tan perjudicial son los chupetones en las bubis?
Chupar frecuentemente esta zona del cuerpo, puede generar mucho dolor y complicaciones como coágulos más grandes que se pueden transportar a tu flujo sanguíneo. Igual son pequeños, pero más vale prevenir complicaciones y no aplicar presión en partes que son muy sensibles, sobre todo en período de lactancia.