El gobierno de España llamó a la «desescalada» en Venezuela y «responsabilidad» ante los ataques de Estados Unidos contra la nación sudamericana, mientras ha asegurado que el Ejecutivo está realizando un seguimiento exhaustivo de la situación en el país.

«…hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas», sentenció el gobierno español.
En tanto el gobierno chileno se pronunció indicando la «preocupación y condena» ante los ataques perpetrados por Estados Unidos contra Venezuela, haciendo el llamado a buscar «una salida pacífica» a la crisis política en el país.
A la vez reafirmó la adhesión a los «principios básicos del derecho internacional, que condenan el uso de la fuerza y exigen la no intervención…La crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia ni la injerencia extranjera».