En un horrendo hecho que tiene conmocionados a muchos pobladores, un adulto y dos jóvenes fueron asesinados con armas de fuego en su casa, en la comunidad El Jicarito, en el sector de Vado Grande, en el municipio de Santa María, Nueva Segovia.

El sangriento suceso ocurrió la noche de ayer jueves y entre las víctimas se encuentran los hermanos Freddy y Melquisedec Valladares, además de un adulto, cuyo nombre se desconoce de momento.
La masacre fue perpetrada en el mismo lugar y contra la misma familia, donde a inicios del pasado mes de junio fueron asesinados Ismael Valladares Pérez, de 55 años, y su hijo Gerald Uriel Valladares Mejía, de 18 años.
El fallecido de hoy que no ha sido identificado, podría tratarse de otro hijo del antes asesinado Ismael Valladares.
Tras los hechos sangrientos los cuerpos de los hermanos Freddy y Melquisedec quedaron tirados en el suelo, uno a la par del otro, con perforaciones de proyectiles en diferentes partes del cuerpo.
En tanto el cuerpo de la tercera víctima fue hallado en la esquina de un cuarto con una herida de bala en la nuca, acostado sobre un charco de sangre, en medio de un poco de tejas de barro quebradas, lo que denota que hubo violencia extrema en los crímenes.
La comunidad El Jicarito está ubicada en la frontera con Honduras, y se presume que luego de perpetrar la masacre, los asesinos huyeron en dirección a ese país.
Las autoridades policiales se presentaron al sitio de los hechos para iniciar las investigaciones del caso, tratar de esclarecerlo y empezar la búsqueda de los asesinos.
Según información extraoficial, el primer hecho aparentemente fue motivado por una venganza, ya que Freddy, uno de los asesinados esta vez e hijo de don Ismael, era señalado en la región fronteriza por su supuesta implicación en delitos de sicariato.