Un bebé de 22 meses de nacido pereció por las graves lesiones que sufrió luego que un pesado espejo le cayera encima cuando se encontraba jugando en la casa de su casa en Idaho, Estados Unidos.

El pequeño era hijo de la influencer Lindsay Dewey, conocida por su contenido sobre la crianza de los hijos, quien compartió con sus seguidores la triste noticia de la muerte de su bebé Reed.
Al parecer, el pequeño estaba jugando con su vasito, que tiene una ventosa, pegándolo al espejo y tirando de él, hasta que este con los vaivenes acabó desplomándose sobre el pequeño.
Dewey, que tiene otros dos hijos con su esposo Eric Dewey, se encontraba en la cocina preparando la comida cuando oyó el estruendo, siempre según su relato. Acudió corriendo a la sala donde estaba el pequeño y logró levantar enseguida el pesado espejo.
«Estaba tan confundida sobre cómo podía haber pasado. De ninguna manera nuestro hijo era lo suficientemente fuerte para moverlo, y menos hacerlo caer. Y como eso lo sabíamos, no sentimos que era urgente anclarlo. Parecía imposible que cayera sin razón alguna teniendo en cuenta el lugar y su peso. Cuando levanté el espejo, y lo volví a recostar en la pared, vi que tenía el vasito pegado», expresó en sus redes.
Pese a que trasladaron al pequeño de urgencia al hospital, cayó en coma. Días después, los médicos determinaron la muerte cerebral del niño. La familia decidió donar sus órganos, que fueron distribuidos a cinco pacientes.