Par de capitalinos deciden marcharse por la puerta falsa
Un hombre de apellidos Espinoza Picado acabó con su vida mediante la asfixia mecánica en la casa que habitaba en el anexo a Valle Dorado, Distrito Dos de Managua, la tarde de ayer jueves.
Una señora de apellidos Zeledón Gutiérrez dijo que al llegar a su vivienda después de una jornada de trabajo encontró suspendido del cuello con un grueso mecate de color azul a su compañero de vida Espinoza Picado.
Al ver la triste escena, la señora Zeledón gritó asustada por lo que sus vecinos llegaron a ver qué le había sucedido, observando sin vida a Espinoza, quien era conocido cariñosamente como “Caballo Chele”.
Los lugareños llamaron a la policía y la señora explicó que una hora antes de llegar a su casa había hablado por celular con Espinoza a quien escuchó triste y le habló en voz baja, sin imaginar lo que iba a hacer.
El cuerpo de Espinoza Picado fue llevado al Instituto de Medicina Legal, para la autopsia correspondiente y luego fue entregado a su familia.
En otro caso en el hospital Carlos Marx, falleció una mujer de apellidos Quiroz Pérez, debido a las complicaciones de salud que le provocó una tableta para preservar granos básicos que se tragó el pasado lunes.
Al darse cuenta de que la señora Quiroz había tomado la letal “pastilla para curar frijoles”, sus familiares le dieron leche, limonada y agua, con la esperanza de salvarle la vida, y luego la llevaron al hospital.
En el centro asistencia, los médicos le practicaron lavados gástrico y otros procedimientos, logrando mantenerla con vida hasta que finalmente expiró.
La señora Quiroz Pérez habitaba en el barrio Concepción de María, hacia donde fue llevado el cuerpo para velarlo y luego darle cristiana sepultura.
En ambos casos los infortunados dejaron con la incertidumbre a sus familias acerca de que los empujó a tomar la fatal decisión.
