Christa Pike recibió dos inyecciones letales, pero seguía viva y “roncando”
Christa Pike, la única mujer actualmente condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, sobrevivió a un intento de ejecución mediante inyección letal, después de recibir dos dosis de pentobarbital. Tras el procedimiento, Pike continuaba con vida y fue trasladada a un centro médico, mientras las autoridades no han informado públicamente sobre su estado de salud.

Según sus abogados, la sentenciada permanecía con signos vitales y “roncaba” después de que le fueran administradas las dos dosis. Los defensores denunciaron posibles problemas durante el procedimiento, entre ellos dificultades para acceder a las venas, venas reventadas y el posible uso de pentobarbital degradado. También cuestionaron la disponibilidad de atención médica de emergencia durante la ejecución.
Tennessee suspende las ejecuciones tras el caso de Pike
Tras el fallido procedimiento, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de las ejecuciones previstas en el estado para lo que resta de 2026 y ordenó una revisión independiente para determinar qué ocurrió durante el intento de ejecución. El Departamento de Correcciones, por su parte, sostuvo que se siguió el protocolo establecido por el estado.
El caso vuelve a poner bajo escrutinio los protocolos de inyección letal en Estados Unidos. El Centro de Información sobre la Pena de Muerte señala que las ejecuciones fallidas se producen cuando existe una falla o desviación del procedimiento establecido y estima que alrededor del 3 % de las ejecuciones realizadas en EE.UU. entre 1890 y 2010 fueron fallidas.
¿Por qué Christa Pike fue condenada a muerte?
La ejecución de Pike estaba prevista después de que la Corte Suprema de Estados Unidos despejara el camino para que Tennessee llevara a cabo la sentencia. Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido en 1995, cuando tenía 18 años. De haberse concretado, habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
Slemmer, de 19 años, era compañera de Pike en un centro de formación juvenil. Según los registros del caso, Pike, que tenía 18 años, la llevó junto con su novio, Tadaryl Shipp, y otra amiga, Shadolla Peterson, a una zona apartada. Allí la atacaron y la asesinaron después de una agresión que duró más de 30 minutos.
Pike fue declarada culpable de asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato y recibió la pena de muerte en 1996. Los fiscales sostuvieron que el crimen estuvo relacionado con un supuesto ritual satánico; entre los elementos del caso también se señaló que Pike había grabado un pentagrama en el cuerpo de Slemmer y conservó un fragmento de su cráneo.
La defensa de Pike ha argumentado posteriormente que durante su juicio no se presentaron adecuadamente antecedentes de abusos sexuales sufridos desde su infancia y problemas de salud mental, circunstancias que, según sus abogados, debieron ser consideradas como factores atenuantes.