Oler mal y no bañarse… la nueva moda viral

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Dejar de bañarse, no usar desodorante y mantener el olor corporal natural se ha convertido en una tendencia viral en redes sociales. El llamado ‘pheromone-maxxing’ promete aumentar el atractivo y mejorar las posibilidades de conquistar una pareja, aunque no existe evidencia científica concluyente que respalde sus supuestos beneficios.

Oler mal la nueva moda
Oler mal la nueva moda

El término «pheromone-maxxing» surge del concepto ‘maxxing’, utilizado en redes sociales para describir la búsqueda de llevar al máximo una determinada característica personal. En este caso, sus seguidores aseguran que renunciar al desodorante y a algunos hábitos de higiene permite potenciar las supuestas feromonas humanas y, con ello, el atractivo sexual.

En TikTok abundan videos con recomendaciones que van desde dejar de bañarse y usar la misma ropa durante varios días hasta no lavarse el cabello. Algunas publicaciones incluso promueven prácticas como beber la propia orina para supuestamente “eliminar toxinas”, pese a que no existen pruebas científicas que demuestren que estas conductas produzcan los beneficios que les atribuyen.

Los defensores de esta tendencia aseguran que su olor corporal natural les ha generado más cumplidos y mejores resultados en sus citas. Sin embargo, el concepto de las feromonas humanas sigue siendo objeto de debate científico.

“A diferencia de lo que ocurre en roedores, insectos y muchos mamíferos, en los seres humanos no está científicamente demostrado que tengamos un verdadero sistema de feromonas”, explica la endocrinóloga María Teresa Rivero, entrevistada por Antena 3.

La dermatóloga neoyorquina Shereen Teymour, consultada por USA Today, advierte que descuidar la higiene no significa aumentar las feromonas. Por el contrario, la acumulación de bacterias puede intensificar el mal olor corporal, una consecuencia que difícilmente garantiza mayor atractivo.

Aunque el olor corporal puede influir en la percepción y en la atracción, los expertos señalan que no existen evidencias suficientes para considerar el ‘pheromone-maxxing’ una estrategia efectiva de seducción. La tendencia viral, por tanto, parece tener más fuerza en las redes sociales que en la ciencia.