Presidente Daniel Ortega y Vicepresidente Rosario Murillo se reúnen con miembros del consejo político del ALBA-TCP

El Presidente Daniel Ortega y la vicepresidente Rosario Murillo se reunieron esta noche con miembros del Consejo Político del ALBA-TPC que participaron en la Octava Reunión Extraordinaria en Managua, para analizar el Golpe de Estado contra el Presidente constitucional Evo Morales de Bolivia, perpetrado el pasado 10 de noviembre.

El líder Sandinista, destacó que Nuestra América es un solo puño en esta gran batalla, “Seguiremos luchando con la certeza de que la victoria es de los pueblos, porque somos países pequeños pero grandes en conciencia, dignidad y patriotismo”.

Agregó que estamos obligados a defendernos, unirnos cada vez más los pueblos, los gobiernos que estamos en el ALBA, y que piensen bien los que están promoviendo estas oleadas de terror en América Latina.

“Hay que unir fuerzas, voluntades, pues el futuro de nuestros pueblos depende de la unidad para alcanzar la victoria, esa que estará en manos del pueblo boliviano, expresó.

El Presidente Daniel, recordó cómo desde los tiempos de la colonia, ha existido la necesidad de luchar, imponerse, defender la autodeterminación de los pueblos de la región constantemente bajo el asedio de las grandes potencias monopolizadoras de la industria militar, las riquezas, el poder, las ciencias y la tecnología.

“Estamos acostumbrados a enfrentarnos al monstruo, desde que llegaron los conquistadores y luego toda nuestra región”, dijo y resaltó la importancia de la lucha por la autodeterminación, por la dignidad, por la justicia, contra el monstruo del expansionismo, que en esos tiempos logró adueñarse del continente”, refirió.

“Quién le dio ese derecho, quién les dijo que eran dueños de cuanto territorio, riqueza, recurso y poblaciones encontraran a su paso”, cuestionó el Presidente Daniel, antes de recordar que usaron el nombre de Dios para someter, esclavizar, exterminar y despojar de sus tierras a las poblaciones originarias.

Igualmente aludió a las monarquías que se atreven a criticar los procesos revolucionarios de la región y no son capaces de someterse al escrutinio público, “quién los eligió, cuándo los eligieron.

Asimismo, resaltó el dolor y la muerte de los pueblos colonizados, quienes se enfrentan al mismo problema, aunque con armas diferentes. “Los imperialistas de la tierra no han terminado de renunciar a su apetito de dominación, y hacen todo lo posible por evitar que un pueblo alcance victorias como tanto le costó al pueblo boliviano”, dijo.

La victoria de Evo (Morales) es la victoria de los pueblos de América, recursos naturales tan valiosos como el gas, los nacionalizó y eso le permitió a Bolivia crecer, desarrollar programas sociales, reducir los índices de pobreza y analfabetismo, llevar salud a todas partes y mostrar una economía en crecimiento. “Y eso es lo que no le gusta al imperio, que la riqueza se distribuya con justicia, eso lo que hace es levantar odio y empezar a conspirar para acabar con gobiernos que llevan una conducta democrática”, destacó el Presidente.

Daniel se refirió al impacto de las revoluciones de la región como la de Cuba, la de Nicaragua y Venezuela, que le plantaron cara al imperialismo y abrieron el camino, como expresión de lucha y esperanza.

Eso que está pasando con Evo no es nada nuevo, cuando el golpe contra Hugo Chávez, fue determinante la fuerza del pueblo y el hecho de que Chávez tenía el ejército, era un soldado hijo de Bolívar, ese ejército aún en las peores condiciones cuando la cúpula reaccionó, lo defendió.

“Con el caso de Bolivia está claro que por mucha fortaleza, de Evo, de los movimientos sociales, de la población originaria, con mucha combatividad como la que han mostrado estos días, el ejército y la policía son determinantes para inclinar la balanza a favor del pueblo”, explicó Daniel.

Ante esa antiquísima discusión, las fuerzas revolucionarias latinoamericanas habíamos optado por ir a la lucha armada, de tal manera que nos aseguráramos entonces del nacimiento de una fuerza armada de raíces patrióticas pues no podrá sostenerse un gobierno si no cuenta con el respaldo de un ejército, apuntó.

Evo hizo una hazaña, haber logrado hacer gobierno durante más de una década, haber logrado un crecimiento económico, pero que se fijen bien lo que están haciendo los imperialistas en Bolivia, y la señal que le están dando a América Latina.

Hasta ahora hemos apostado por la vía electoral, pero los pueblos se sentirán con el derecho y la obligación de tomar las armas y alcanzar el poder por la vía revolucionaria, que lo piensen bien los que están jugando con fuego, dijo el presidente nicaragüense.

Una jugarreta del organismo (la Organización de Estados Americanos), que fue creado para poner en práctica la doctrina Monroe, una trampa bien montada, desencadena el golpe, eso no es nada improvisado, todo eso estaba planeado, financiado, organizado, dirigido, por los que están siempre dirigiendo en los Estados Unidos.

Toda esta maniobra se realizó para aplastar una victoria electoral que había alcanzado el compañero Evo, el ganó y se la robaron. Bolivia no va a aceptar tranquilamente ese robo que era robarle al pueblo, vienen las armas, los fusiles, los cañones, a manos de un ejército donde la cúpula está totalmente entregada y vendida al imperialismo.

Por otra parte agradeció a los dirigentes de los países hermanos, en particular al gobierno de México y Argentina, que contribuyeron a que se pudiese salvar la vida de Evo, ante la orden de asesinarlo y con ello desmoralizar al pueblo.

El encuentro se realizó la noche de este jueves en la Casa de los Pueblos, donde también participaron ministros y viceministros de naciones miembros de ALBA-TCP.

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