Livia Muhlheim, de 25 años, es la turista, que pereció al ser atacada por un tiburón cuando se encontraba en el agua con la intención de filmar una manada de delfines al sur de la ciudad australiana de Port Macquarie, en Australia.

El escualo primeramente la mordió varias veces y le arrancó el brazo izquierdo. Su novio, Lukas Schindler, de 26 años, quien recientemente había obtenido la certificación como instructor de buceo, intentó luchar contra el tiburón de tres metros, pero sus esfuerzos fueron en vano.
Schindler logró ahuyentarlo, aunque también resultó mordido dos veces en la pierna. Consiguió cargar a su pareja hasta la orilla, donde los testigos del suceso intentaron auxiliarlos. No obstante, Muhlheim sucumbió a sus heridas antes de la llegada de los paramédicos.
Este constituye el quinto ataque fatal de tiburón en Australia este año. El más reciente ocurrió hace menos de tres meses, cuando un hombre murió en las playas del norte de Sídney.
En aquella ocasión, un surfista de 57 años que practicaba el deporte con un grupo de amigos fue arrastrado bajo el agua junto a su tabla por lo que se cree era un gran tiburón blanco. El cuerpo del deportista fue hallado sin vida flotando entre las olas, sin sus extremidades.