Un hombre de 27 años fue detenido en el departamento uruguayo de Canelones, acusado de asesinar a su padre de 62 años, su madre de 61 y su hermano de 37, descuartizando a dos de las víctimas. El agresor confesó a la Policía que quiso hacer «una película de terror».

El caso salió a la luz el martes, cuando dos arquitectos que trabajaban con el padre del joven, capataz de una obra en Montevideo, fueron a la vivienda tras notar su ausencia. La versión que dio el hijo, que sus padres habían salido de viaje generó dudas por la presencia del auto familiar, lo que motivó el aviso a la Policía.
Cuando los efectivos llegaron al domicilio, el joven ofreció distintos relatos. Primero afirmó que había sido atacado por seis personas encapuchadas el sábado por la noche y que al despertar encontró a su familia sin vida. Según dijo, ante la imposibilidad de mover los cuerpos decidió desmembrarlos con una sierra para enterrarlos. Al ingresar a la casa, la Policía halló restos humanos esparcidos en distintos sectores.
Posteriormente, el detenido aseguró que pretendía grabar una «película de terror», declaración confirmada por fuentes policiales a la prensa. Los investigadores remarcaron que el acusado cambió de versión de forma «permanente».