Desarticulan banda liderada por hermanas que estafó varios millones a aseguradora LAFISE
Una banda de 14 personas, encabezada por dos hermanas y sus respectivas parejas, fue desarticulada tras robar más de 4 millones de córdobas a una empresa de seguros en Nicaragua, mediante la simulación de accidentes de tránsito respaldados con documentos falsos entre marzo de 2023 y diciembre de 2025.

La investigación estuvo a cargo de la Unidad Especializada Contra los Delitos de Delincuencia Organizada de la Policía Nacional, que tras meses de indagatorias reunió las pruebas necesarias para detener a los involucrados y presentar la acusación ante el Juzgado Sexto de Audiencia de Managua.
De acuerdo con la acusación fiscal, la red delictiva operaba presentando ante la aseguradora colisiones que jamás ocurrieron, sustentadas con certificados de tránsito y contratos de compraventa falsificados para cobrar las pólizas.
La estructura era dirigida presuntamente por Jessenia Yaoska Sierra Guerrero, de 34 años, quien obtenía la información de los vehículos, elaboraba la documentación falsa y enviaba los reclamos por WhatsApp.
Junto a ella operaban su pareja, Rafael Gutiérrez; su hermana, Adriana Patricia Zapata Guerrero; y su cuñado, Erick Gabriel Robleto Ríos.
Estos últimos se encargaban de conseguir los datos de las pólizas y de reclutar a personas dispuestas a prestar su identidad para simular los choques y retirar los pagos.
En la red operaban tres trabajadores activos de la aseguradora, quienes facilitaban el avance y aprobación de los expedientes a pesar de saber que eran fraudulentos.
John Hamilton Mendieta Jiménez, jefe de Reclamos de Automóvil, quien era el encargado de supervisar los controles antifraude, omitió sus funciones y autorizó la emisión de los cheques.
Juan Ramón Pérez Marenco, inspector de reclamos de automóviles, omitía las revisiones físicas de los vehículos y validaba los daños con informes falsos.
Y Yorling Valeska Mercado Martínez, analista de atención al cliente, ingresaba los documentos falsificados al sistema y evadía los filtros del área legal.
Mediante este esquema, la banda logró la aprobación de 46 cheques que generaron un perjuicio económico total de 4 millones 287 mil córdobas, equivalentes a 117 mil 109 dólares.
Asimismo, la Fiscalía imputó a Yuri Mercedes Ríos, Sorayda del Socorro Silva Stanley, Johanna María Montenegro González, Jeffry Francisco Mendieta Zúñiga, Livingstone Ramón Zepeda Cruz, Bryan Antonio Reyes Suazo y José Carlos Zapata Guerrero por prestar sus nombres como falsos beneficiarios.
A los cabecillas y principales implicados se les acusa por los delitos de crimen organizado y estafa agravada, sumándose los cargos por uso de falso documento en perjuicio del Estado de Nicaragua para Jessenia Sierra y Yorling Mercado.
