Este viernes un grupo de hombres armados atacaron a un grupo de valientes policías en el distrito de Rahim Yar Khan, en la provincia de Punjab, matando a 12 de ellos.
Muhammed Zulfiqar, funcionario de la Oficina Policial del distrito, informó que los policías venían de regreso después de completar un operativo.
Iban a bordo de dos vehículos cuando de repente los terroristas les cayeron encima con lanzacohetes. ¿Y saben qué es lo peor? Los agarraron desprevenidos porque los vehículos se habían debido a la presencia de un charco de agua en el camino.
El resultado de este ataque a mansalva fue devastador 11 policías murieron ahí mismo, en el lugar del ataque. Otros ocho resultaron heridos, y uno más falleció en el hospital.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó el atentado y ordenó que se tomen «medidas inmediatas y efectivas» contra estos bandidos del Kacha, que es como le llaman a la zona donde se esconden estos grupos armados.
Y las autoridades de Punjab no se quedan atrás. Han dicho que este ataque «no quedará impune».