Alexandre Pires es objetivo de una operación de la Policía Federal en Brasil
El cantante brasileño Alexandre Pires fue uno de los objetivos de una nueva fase de la Operación Disco de Oro, desplegada este 23 de septiembre por la Policía Federal de Brasil, en una investigación que indaga a una organización sospechosa de lavado de dinero, falsedad ideológica y otros delitos relacionados con la comercialización de minerales.

De acuerdo con las autoridades, la investigación apunta a un presunto esquema relacionado con la comercialización de casiterita extraída ilegalmente de la Tierra Indígena Yanomami, en el estado de Roraima. En esta segunda fase fueron autorizadas 12 órdenes de búsqueda y aprehensión y 17 órdenes de embargo de bienes y valores. No se emitieron órdenes de captura contra los investigados.
La Policía Federal señala que el esquema bajo investigación habría movilizado y ocultado más de 48 millones de dólares mediante empresas de Brasil y otros países, operaciones financieras internacionales, cuentas de terceros y otros mecanismos. Las autoridades han aclarado que esa cantidad corresponde al movimiento investigado en su conjunto y no está atribuida individualmente al cantante.
Alexandre Pires y una empresa vinculada a él fueron incluidos entre los objetivos de la investigación. Según reportes de medios brasileños, los investigadores sospechan que una empresa del artista habría recibido recursos relacionados con el esquema; sin embargo, la defensa del cantante niega que haya participado en actividades de minería ilegal o extracción de minerales.
El abogado de Pires sostiene que la relación profesional del artista con el empresario Matheus Possebon, también investigado, se limitaba a la intermediación para la venta de presentaciones musicales. La defensa asegura que el cantante nunca tuvo participación en actividades relacionadas con la extracción o comercialización ilegal de minerales y confía en que la investigación permitirá esclarecer los hechos.
La Operación Disco de Oro comenzó en 2023 y esta constituye su segunda fase. La investigación continúa abierta y las autoridades brasileñas deberán determinar la eventual responsabilidad de cada una de las personas involucradas.