¡Terrible! Ex Miss Suiza fue desmembrada y licuada por su esposo
El empresario Marc Rieben asesinó, descuartizó y licuó a su esposa Kristina Joksimovic, ex finalista de Miss Suiza, después de que ella le pidiera el divorcio durante un almuerzo el pasado 14 de febrero de 2024 en su propia casa en Binningen, cerca de Basilea.

Su juicio inicia mañana lunes por el brutal feminicidio que conmocionó a toda Europa cuando se revelaron los espeluznantes detalles del crimen.
La asfixió y luego la descuartizó
Rieben tomó del cuello a la modelo de 38 años hasta asfixiarla. Después usó una sierra, un cuchillo y tijeras de jardinería para desmembrar su cuerpo, según informaron medios internacionales.
El informe policial reveló que Joksimovic presentaba traumatismo por objeto contundente, cortes en la cara, hematomas en piernas, pies, omóplatos y cabeza. Parte de su cabello fue arrancado.
Licuó los restos

Tras descuartizar a la madre de sus dos hijas, el empresario metió partes del cuerpo en una batidora hasta convertir los restos en un puré.
Extrajo cuidadosamente el útero de la víctima en lo que expertos calificaron como «mutilación deliberada o degradación ritualizada».
La policía encontró en el sótano, descrito como un «búnker aislado con gruesas paredes de hormigón», gran cantidad de trozos de piel con músculos adheridos, junto con fragmentos de hueso.
El padre descubrió el horror
El padre de Kristina fue quien primero descubrió los restos de su hija cuando ella no recogió a sus niñas del jardín de infantes. Los abuelos se preocuparon y fueron a buscarla.
Rieben mostró total indiferencia durante su arresto. No esperaba que el cuerpo fuera encontrado tan pronto, reportaron las autoridades.
Amenazó con quitarle las hijas

Durante la discusión del 14 de febrero, cuando Joksimovic planteó la separación, Rieben amenazó con quedarse con la custodia de las niñas y negarle apoyo económico.
La pareja se casó en 2017 y vivía en una espaciosa casa con vista a las colinas. Sus amigos los describían como la «familia perfecta» antes del brutal crimen.
«La apuñalé por pánico en defensa propia», alegó Rieben ante las autoridades, aunque la investigación demostró que fue un asesinato premeditado con extrema crueldad contra quien fuera finalista de Miss Suiza en 2008.
