Con más leche que un sapo, jóvenes solo resultan con golpes al estrellarse contra camión en Rosita
Con solo golpes menores y quemaduras por fricción resultaron Ader Misael García Méndez, de 18 años, e Iván Soza Mejía, de 16, luego de impactar contra la parte trasera de un camión en la comunidad de Sulivan, en Rosita, Triángulo Minero, a las 6 con 30 minutos de la tarde de ayer martes.

Cazadores de noticias informaron que ambos jóvenes, quienes son originarios de la comunidad San Antonio Banacruz y Buenos Aires, de Rosita, se desplazaban completamente ebrios a bordo de una motocicleta cuando se estrellaron contra el vehículo pesado que se hallaba estacionado.
Luego del impacto, los dos ocupantes de la moto quedaron “pandeados” sobre la moto y a un lado del camón, respectivamente, y debido al fuerte sonido del impacto, personas que estaban en el sector imaginaron que estaban sin vida, llamando de inmediato a las autoridades.
Sin embargo, cuando llegaron los equipos de socorro verificaron que estaban con vida, por lo cual fueron llevados al hospital Rosario Pravia, de Rosita, donde se comprobó que no tenían lesiones de gravedad y recibieron atención medica por los golpes y chollones que sufrieron.
¿POR QUÉ UN BORRACHO SUFRE MENOS LESIONES GRAVES?
Según la inteligencia artificial, la explicación médica de por qué las personas alcoholizadas suelen sufrir menos lesiones graves en accidentes se reduce principalmente a la relajación muscular y a la respuesta del sistema nervioso ante el trauma.
Los médicos y científicos explican que cuando una persona sobria ve venir un impacto, su instinto inmediato es tensar todos los músculos y poner las manos o las piernas rígidas para protegerse.
Esta rigidez convierte al cuerpo en una estructura frágil, lo que provoca que la energía del golpe rompa los huesos con facilidad.
El alcohol ralentiza el sistema nervioso central; el cerebro no procesa el peligro a tiempo y el cuerpo se mantiene completamente relajado y flexible durante el choque, absorbiendo el impacto como si fuera un muñeco de trapo.
Sin embargo, aunque el alcohol disminuye la gravedad de ciertas fracturas mecánicas por su efecto relajante, los médicos advierten que también enmascara síntomas graves, ya que dificulta el diagnóstico de hemorragias internas y complica el uso de anestesia en urgencias, dando paso a la muerte en muchos de los casos.