El deporte está de luto con la repentina muerte del fisicoculturista Vittorio Pirbazari, de 44 años, conocido por su participación en la serie de Netflix “Dogs of Berlin” (Perros de Berlín) y en la reciente película “Haps – Crime Doesn’t Pay” (El crimen no paga).

Todo indica que el también actor sufrió un infarto mientras entrenaba en una cinta de correr en un gimnasio, según anunció en Instagram su amigo Said Ibrahim.
Este es un nuevo golpe para una comunidad deportiva que parece marcada por la tragedia. En 2021, la comunidad del culturismo y el fitness perdió 21 atletas, que murieron por diferentes motivos, en 2022 también se produjeron decenas de fallecimientos y en los últimos 12 meses los muertos superan con creces la decena.
Depresión, desafortunados accidentes, el uso de esteroides y sustancias ilegales o métodos inhumanos para lograr el ansiado e imponente músculo ha acabado con la muerte de muchos profesionales y aficionados de esta disciplina.
Un día antes de su muerte, Pirbazari había publicado una foto de él mismo volviendo a entrenar y explicando su estado tras verse obligado a parar y pasar por una cirugía por un desgarro en el músculo pectoral.