Brittany Murphy, la única famosa que ha muerto por una «gripe mal curada»

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Este 20 de diciembre se cumplen 10 años de la repentina muerte de la actriz Brittany Murphy, quien fue encontrada desmayada en el piso del baño, en West Hollywood.

Brittany Murphy murió por neumonía

Fue a las 8 de la mañana de aquel día que una llamada desde la casa Brittany Murphy alertó a las autoridades.

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Los servicios sanitarios se trasladaron rápidamente a su domicilio y encontraron a la actriz de 32 años, en parada cardiaca, por lo que procedieron a iniciar las maniobras de reanimación.

Inmediatamente después, trasladaron su cuerpo al exclusivo centro médico Cedars-Sinai, donde se le declaró muerta a las 10:04 horas debido a un paro cardíaco.

La actriz fue enterrada en el cementerio Forest Lawn Memorial Park, pero no descansó en paz como suele decirse, pues la policía de Los Ángeles tuvo que realizarle una autopsia.

Una autopsia a la que, por cierto, se negó en un principio su viudo Simon Monjack, alegando que el estudio del cadáver de Murphy supondría algo así como una violación de su hermoso cuerpo, y que iba en contra de sus creencias judías ortodoxas.

Brittany Murphy, su pareja y su madre

Algunos portales afirmaron que la intérprete llevaba un tiempo padeciendo anorexia, algo que su viudo negó categóricamente en una entrevista concedida tan solo un día después de lo sucedido: “Era delgada, pero ese era su físico natural.

Trató de ganar peso, pero tenía uno de esos metabolismos, un metabolismo alto. Pero disfrutaba de la comida tanto como cualquiera”.

De lo que no disfrutaba nada la joven era de la mala prensa que le perseguía en los últimos tiempos.

Monjack afirmó antes de conocer el resultado de la autopsia que el ataque al corazón que sufrió su esposa pudo ser consecuencia del mal trato que, según él, le estaba dispensando Hollywood.

Tan solo unas semanas antes de morir, fueron muchos los que cuestionaron la profesionalidad de Murphy cuando salió publicado que la actriz había sido despedida del rodaje, en la isla de Puerto Rico, de la película The Caller.

Al parecer, su marido se presentó borracho en el set el primer día de rodaje, y los productores le pidieron que no volviera a presentarse por allí. Eso, unido a la aparente decepción de la actriz tras comprobar que lo que ella pensaba una película del género thriller era, en realidad, un filme de terror, le llevó a optar por abandonar la producción.

Monjack contó que su mujer y él decidieron aprovechar aquel viaje, quedándose unos días más en la isla, pero que volvieron a Los Ángeles, a finales de noviembre, y lo hicieron con lo que parecía ser un buen catarro.

Según el escritor, su esposa se encontraba enferma el día anterior al trágico suceso, con síntomas de gripe y laringitis, pero dice que no le dio demasiada importancia, por lo que no acudió a que la viera un médico. Prefirió quedarse en casa descansando, tomando jarabe para la tos y antibiótico, y viendo películas en la cama, junto a su marido y perrito.

En la misma entrevista, Monjack dejó claro que Murphy no consumía ningún tipo de drogas. Según su viudo, de hecho, lo único que tomaba habitualmente era vicoprofeno para aliviar el dolor por los calambres menstruales que sufría.

El británico llevaba dos años casado con Murphy y, según algunos, era un tipo de dudosa reputación. Todo indica que llegó a la vida de la actriz en una etapa en la que ella era bastante vulnerable y que no fue una buena influencia para la joven.

“Es imposible saber si Brittany todavía podría estar viva si Simon no hubiera aparecido”, señaló un colaborador de The Hollywood Reporter que se entrevistó en varias ocasiones con Monjack. “Sin embargo, parece obvio que él sacó a la luz sus peores rasgos y contribuyó a una atmósfera que finalmente fue mortal para ella. Rex Beaber, psicólogo clínico y abogado de Los Ángeles, no conocía a Simon, pero después de escuchar su historia dice que su comportamiento era consistente con un trastorno antisocial de la personalidad”.

Por otro lado, Monjack aprovechó aquella polémica entrevista para comentar que su esposa soñaba con seguir trabajando y con formar una familia en 2010. “Ella era hija única. Quería un bebé. Su gran sueño el próximo año era tener un hijo, y hablamos del aspecto que él o ella tendría. Ella decía ‘Será mejor que tenga tus labios y ojos y mi pelo’”, apuntó. Efectivamente, Brittany Murphy era hija única; de padres divorciados, para más señas. Se crió con su madre y tenía 13 años cuando ambas se instalaron en Burbank, con la esperanza de que la adolescente persiguiera su sueño de ser actriz.

La suerte de la de Atlanta dio un giro cuando, a los 17 años, le dieron un papel en una comedia adolescente, Fuera de onda (Clueless) (1995), que se convirtió en un éxito inesperado. Clueless la puso en el candelero hollywoodiense y la llevó a aparecer en un puñado de películas y a ponerle voz al personaje de Luanne Platter en la popular serie de dibujos animados El rey de la colina.

Brittany Murphy se especializó en papeles de adolescente problemática o con trastornos mentales, pero la crítica empezó a respetarla algo más después de verla protagonizar junto al rapero Eminem el drama musical 8 millas (2002). Sin embargo, el cruel destino se interpuso en su camino.

Brittany Murphy junto a Eminem

La autopsia oficial acabó revelando la verdad de lo ocurrido a Murphy: ni se había suicidado, ni había muerto a causa de las drogas; de hecho, no se encontraron restos de sustancias ilegales en su cuerpo.

Brittany Murphy falleció debido a una neumonía, agravada por su falta de hierro y un cóctel tóxico de medicamentos recetados.

Ahora bien, según señaló el jefe asistente de la oficina del forense del condado de Los Ángeles, Brittany “llevaba enferma, al menos, dos semanas”, por lo que “si la hubieran llevado a un médico o a un hospital, habría sido tratable”.

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