Inicio Liturgia YA

Liturgia del día jueves 25 de Agosto

164
Compartir

Color: Blanco

Santos:

  • Beata María del Tránsito del Jesús Sacramentado
  • San José Calasanz, Fundador de los Escolapios
  • San Luis de Francia

Lecturas del día:

Primera opción

    • Primera lectura

      I Corintios 1:1-9
      1 Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y Sóstenes, el hermano,
      2 a la Iglesia de Dios que está en Corinto: a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor nuestro, de nosotros y de ellos
      3 gracia a vosotros y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
      4 Doy gracias a Dios sin cesar por vosotros, a causa de la gracia de Dios que os ha sido otorgada en Cristo Jesús,
      5 pues en él habéis sido enriquecidos en todo, en toda palabra y en todo conocimiento,
      6 en la medida en que se ha consolidado entre vosotros el testimonio de Cristo.
      7 Así, ya no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la Revelación de nuestro Señor Jesucristo.
      8 El os fortalecerá hasta el fin para que seáis irreprensibles en el Día de nuestro Señor Jesucristo.
      9 Pues fiel es Dios, por quien habéis sido llamados a la comunión con su hijo Jesucristo, Señor nuestro.

    • Salmo responsorial

      Salmo 145:2-7
      2 todos los días te bendeciré, por siempre jamás alabaré tu nombre;
      3 grande es Yahveh y muy digno de alabanza, insondable su grandeza.
      4 Una edad a otra encomiará tus obras, pregonará tus proezas.
      5 El esplendor, la gloria de tu majestad, el relato de tus maravillas, yo recitaré.
      6 Del poder de tus portentos se hablará, y yo tus grandezas contaré;
      7 se hará memoria de tu inmensa bondad, se aclamará tu justicia.

    • Evangelio

      Mateo 24:42-51
      42 «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
      43 Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa.
      44 Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.
      45 «¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo?
      46 Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así.
      47 Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda.
      48 Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: “Mi señor tarda”,
      49 y se pone a golpear a sus compañeros y come y bebe con los borrachos,
      50 vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe,
      51 le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Segunda opción

    • Primera lectura

      Isaías 58:6-11
      6 ¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?
      7 ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?
      8 Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá.
      9 Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,
      10 repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.
      11 Te guiará Yahveh de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan.

    • Salmo responsorial

      Salmo 112:1-9
      1 ¡Aleluya! ¡Dichoso el hombre que teme a Yahveh, que en sus mandamientos mucho se complace!
      2 Fuerte será en la tierra su estirpe, bendita la raza de los hombres rectos.
      3 Hacienda y riquezas en su casa, su justicia por siempre permanece.
      4 En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, tierno, clemente y justo.
      5 Feliz el hombre que se apiada y presta, y arregla rectamente sus asuntos.
      6 No, no será conmovido jamás, en memoria eterna permanece el justo;
      7 no tiene que temer noticias malas, firme es su corazón, en Yahveh confiado.
      8 Seguro está su corazón, no teme: al fin desafiará a sus adversarios.
      9 Con largueza da a los pobres; su justicia por siempre permanece, su frente se levanta con honor.

    • Evangelio

      Mateo 22:34-40
      34 Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo,
      35 y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba:
      36 «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?»
      37 El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.
      38 Este es el mayor y el primer mandamiento.
      39 El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
      40 De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.»

Tercera opción

  • Primera lectura

    Sabiduría 10:10-14
    10 Ella al justo que huía de la cólera de su hermano le guió por caminos rectos; le mostró el reino de Dios y le dio el conocimiento de cosas santas; le dio éxito en sus duros trabajos y multiplicó el fruto de sus fatigas;
    11 le asistió contra la avaricia de sus opresores y le enriqueció;
    12 le preservó de sus enemigos y le protegió de los que le tendían asechanzas; y le concedió la palma en un duro combate para enseñarle que la piedad contra todo prevalece.
    13 Ella no desamparó al justo vendido, sino que le libró del pecado;
    14 bajó con él a la cisterna y no le abandonó en las cadenas, hasta entregarle el cetro real y el poder sobre sus tiranos, hasta mostrar mentirosos a sus difamadores y concederle una gloria eterna.

  • Salmo responsorial

    Salmo 89:8, 12, 20, 22, 27-28
    8 Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.
    12 Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;
    20 Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: «He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.
    22 mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.
    27 «El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación!
    28 Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.

  • Evangelio

    Lucas 19:12-19
    12 Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse.
    13 Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad hasta que vuelva.”
    14 Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: “No queremos que ése reine sobre nosotros.”
    15 «Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno.
    16 Se presentó el primero y dijo: “Señor, tu mina ha producido diez minas.”
    17 Le respondió: “¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades.”
    18 Vino el segundo y dijo: “Tu mina, Señor, ha producido cinco minas.”
    19 Dijo a éste: “Ponte tú también al mando de cinco ciudades.”

Compartir