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Hijo de asistente del Hogar regresa a Nicaragua convertido en Ingeniero

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Tu Nueva Radio YA fue testigo este sábado del reencuentro de una madre y su hijo, quien después de seis años de esfuerzo y dedicación regresó triunfante de Venezuela, convertido en ingeniero civil, gracias a la solidaridad del Comandante Eterno Hugo Chávez, el presidente Nicolás Maduro, el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo.

Las lágrimas de emoción rodaron por las mejillas de Magdiel Enrique López Soto, de 27 años, y su madre, Gloria María Soto López, originarios de Rancho Grande, Matagalpa, después que el joven ingresó al aeropuerto Augusto César Sandino, procedente de la República Bolivariana de Venezuela, con el diploma en la mano que lo acredita como profesional.

Por su triunfo, Magdiel agradeció en primer lugar a Dios, luego a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, y luego a su mamá Gloria María Soto López, quien durante todos estos años le ayudó a mantenerse firme, y a no darse por vencido ante la desesperación que cualquiera siente al estar lejos del gallo pinto, de sus amigos y hasta de su novia.

En la terminal aérea, Magdiel fue recibido también por su abuelita, sus primas y otros familiares, quienes no paraban de llorar por el reencuentro, que fue presenciado por don Otto de la Rocha y doña Georgina Valdivia, mejor conocida como “La Lupita”.

La mamá de Magdiel, doña Gloria María ha trabajado durante los últimos 13 años como asistente del hogar en la casa de don Otto y la Lupita y nos contaron de todo el apoyo que ella le brindaba a su hijo desde Nicaragua.

“La emoción y orgullo de Gloria también es nuestro y es motivo de inspiración para que padres e hijos luchen por sus sueños”, dijeron don Otto y doña Gina.

Magdiel fue el segundo mejor alumno de secundaria y el único de su centro de estudios de obtener una beca a Venezuela, en donde recibió también el apoyo de un matrimonio que había perdido a su único hijo.

El joven al ser abordado por Tu Nueva Radio Ya, calificó a su mamá como su fuente de vida, energía y el motor de su existencia.

“Desde pequeño construía castillos de arenas porque quería ser un ingeniero y hoy que lo he logrado voy a construir cosas bellas y hermosas para mi Nicaragua, dijo Magdiel entre sollozos.

Al finalizar expresó que tomará unos días de descanso y luego empezará a ofrecer sus conocimientos para poner su granito de arena en el desarrollo del país.