| La verdad sobre las campañas de difamación de los mercenarios |
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Ante las Campañas de Difamación, mentiras y odio, no podemos callar ni ocultar la verdad de lo que esconden los medios de comunicación derechistas, mercenarios del odio.
Aparte de los intereses políticos y de las directrices que reciben de la Embajada Americana, están también los intereses económicos que vinculan a los voceros del odio con la corrupción de los gobiernos neoliberales. Sinvergüenzas como Jaime José Arellano Arana, Edgard Tijerino, Luís Enrique Calderón, el panfleto derechista La Prensa, entre otros, que se caracterizan por desvirtuar la labor de las instituciones que sirven al pueblo, y por lanzar injurias y calumnias contra los funcionarios y servidores del pueblo; los que están también reclamando, es el derecho a seguir robando. Estos voceros del odio aparecen vinculados con la corrupción recibiendo jugosos cheques en dólares y en córdobas por contratos fantasmas en distintas instituciones de los gobiernos anteriores. Por ejemplo Jaime José Arellano Arana, empleado fantasma del ente regulador TELCOR, tenía un salario mensual de cincuenta y nueve mil quinientos córdobas, y hasta se dio el lujo de recibir indemnización al realizar el parapeto de que era liquidado recibiendo la bicoca de ciento ochenta y siete mil cuatrocientos siete córdobas con setenta y cinco centavos, el cinco de septiembre del 2003 . Ahora que no hay corrupción, han dejado de percibir estos miles de dólares y córdobas que antes le robaban al Pueblo. De ahí que ataquen sin misericordia a quienes no les permiten seguir saqueando los presupuestos gubernamentales, como estaban acostumbrados a hacer. El otro saqueador de los erarios del pueblo es Edgard Tijerino Mantilla, con más de un mil dólares recibidos también de TELCOR. Otro de los zánganos, es el mediocre imitador Luís Enrique Calderón quien recibió tres mil cuatrocientos ochenta dólares, en conceptos desconocidos. También metieron las manos en TELCOR los oligarcas del Diario La Prensa al recibir dos cheques, uno por doscientos trece mil seiscientos sesenta y cinco córdobas con 37 centavos y el otro por setenta y cinco mil novecientos cincuenta y cuatro córdobas. Los alaridos de estos personajes que no tienen vergüenza, lo que verdaderamente reclaman es la recuperación de sus posibilidades de lucrarse son pudor alguno del dinero del pueblo, además de sus vínculos con los planes norteamericanos de destrucción de los procesos que devuelven al pueblo la justicia. En esos planes ellos son fichas claves, ya que viven como mercenarios haciendo coro al imperio por unos dólares más. |
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| Modificado el ( lunes, 17 de noviembre de 2008 ) |












